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Toxoplasmosis: qué es, síntomas, diagnóstico, problemas y tratamiento

La toxoplasmosis es una de esas enfermedades que todo el mundo ha escuchado pero que poca gente sabe definir. Lo malo es que esta dolencia es demasiado grave como para ignorarla. Por ello, hoy te contamos todo sobre la toxoplasmosis: qué es, síntomas, diagnóstico, problemas y tratamiento

¿Qué es la toxoplasmosis?

Lo primero es definir qué es la toxoplasmosis. Se trata de una enfermedad infecciosa provocada por el Toxoplasma Gondii. Hablamos de un parásito intracelular que, sobre todo, ataca a animales. Gatos y animales de granja son los más habituales, aunque también puede atacar a humanos. De hecho, es en los humanos en los seres que nos vamos a centrar.

Uno de los mayores problemas de la toxoplasmosis es que mucha gente la contrae pero no lo sabe. Sus síntomas se quedan latentes en el organismo y pueden tardar varias semanas en aparecer, o no hacerlo en momento alguno. Y cuando lo hacen, son muy parecidos a otras dolencias. Complicada detección. Ahora, es en el embarazo cuando la toxoplasmosis debe evitarse a toda costa

Para evitar el contagio de la toxoplasmosis, conviene no tener contacto con animales infectados. También son contaminantes los excrementos o comer carne de un animal infectado. El cerdo es un habitual transmisor. Para evitarlo, basta con pasar muy bien la carne en la sartén para eliminar la toxoplasmosis

Otro alimento peligroso son las verduras, hortalizas y frutas . Debemos lavarlas bien o cocinarlas antes de tomarlas. Es lógico. Estos elementos han estado expuestos a estiércol que puede estar contaminado. Incluso con el agua contaminada se puede pegar la toxoplasmosis

Los síntomas de la toxoplasmosis

Los síntomas de la toxoplasmosis, como ya hemos comentado, pueden no aparecer en semanas. Y cuando lo hacen, se parecen mucho a otras dolencias habituales. De ahí la complicación para dar con el diagnóstico a la primera. Sea como sea, estos son los síntomas de la toxoplasmosis

  • En paciente sanos
    • Fiebres
    • Dolor de cabeza
    • Garganta irritada
    • Dolor muscular
    • Ganglios linfático inflamados
  • Paciente inmunodeprimidos
    • Dolor de cabeza
    • Visión borrosa
    • Fiebre
    • Convulsiones
    • Psicosis
    • Visión borrosa
    • Problemas con el habla
    • Falta de motricidad

Cuando un paciente inmunodeprimido tiene toxoplasmosis, es habitual que se quede ingresado unos días. Debe estar bajo supervisión sanitaria, ya que la infección se puede extender. De hacerlo, las consecuencias son nefastas.

El diagnóstico de la toxoplasmosis

El diagnóstico de la toxoplasmosis se antoja muy importante pues, de dejarlo, puede derivar en consecuencias mucho más graves. Para dar con el diagnóstico de la toxoplasmosis, es necesario hacer una serie de pruebas muy concretas:

  • Resonancia magnética del cerebro
  • Tomografía computarizada del cráneo
  • Punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo
  • Biopsia cerebral para comprobar los daños en la zona
  • Serología que comprobará la cantidad de anticuerpos que tiene el organismo frente a la toxoplasmosis
  • Examen con lámpara de hendidura que analiza, con un microscopio de luz de alta intensidad, las zonas a las que ha llegado la toxoplasmosis

Los problemas de la toxoplasmosis

Una vez que sabemos varias cosas, es hora de conocer a fondo los problemas de la toxoplasmosis. Unos problemas que, al igual que los síntomas, dependen de varios elementos. Estos son los problemas de la toxoplasmosis.

  • Paciente sano
    • Lo habitual es que la toxoplasmosis se pase como si de una gripe común se tratara y, a veces, ni eso.
    • En algunos casos, la toxoplasmosis puede derivar en una infección ocular. Es importante acatar esta dolencia cuanto antes. De no hacerlo, puede convertirse en un problema mayor, incluso termina siendo una ceguera permanente.
  • Sistema inmune debilitado 
    • En el caso de contraer VIH, la toxoplasmosis puede desembocar en convulsiones o dolencias más graves como la encefalitis. Una enfermedad que si no se coge a tiempo y se trata bien, puede ser letal.
    • Una recaída también puede traer complicaciones congénitas como la pérdida de oído, ceguera o discapacidad mental.

 El problema de la toxoplasmosis en las embarazadas

Viendo lo que sabemos ya, es lógico tener en mente el problema de la toxoplasmosis en las embarazadas. El feto puede contraer el parásito con mucha facilidad, con la vía conductora de la placenta. Si lo hace, el bebé puede nacer con muchos problemas.

Lo complicado es que la toxoplasmosis aumenta sus opciones de afectar a una embarazada, según avanza el estado de gestación. Si infecta al feto, se llama toxoplasmosis congénita y sus síntomas son:

  • Fiebre
  • Erupciones en la piel
  • Tamaño desproporcionado del cerebro
  • Anemia
  • Hematomas
  • Ictericia
  • Anomaías en sistema nervioso
  • Tono muscular bajo
  • Pérdida de audición
  • Retraso en capacidades mentales
  • Convulsiones

Todo cambia si la mujer se ha contagiado de toxoplasmosis antes de quedarse embarazada. En tal caso, basta con tratarla con normalidad y remitirá con el paso de los días. Para evitar la toxoplasmosis, lo mejor es no evitar el contacto con excremento de animales o insectos.

Y si debe tomar algo, lo habitual es tirar de la espiramicina. Es un medicamento que se puede tomar durante el embarazo, pero también habrá que tratar al niño en cuanto nazca.

Los tratamientos contra la toxoplasmosis

Por último, recogemos los tratamientos contra la toxoplasmosis. Tratamientos que, como todo, varían según las circunstancias y la edad del afectado. Estos son los tratamientos contra la toxoplasmosis

  • Si es un adulto – Está la opción de que no presente síntomas visibles y que, por tanto, pase sin medicación. Eso sí, los días posteriores serán complicados. Además, en caso de afectar a los ojos, habrá que dar antibióticos al paciente.
  • Si es un niño – Los recién nacidos tienen un tratamiento contra la toxoplasmosis algo más suave. El más utilizado es la pirimetamina, pero también antibióticos, corticoides y ácido folínico.
  • Si está inmunodeprimido – A pesar de la gravedad de la dolencia, los paciente inmunodeprimidos mantienen los antibióticos habituales pero con una dosis algo más reducida. El objetivo es recuperar el sistema inmunológico y, a partir de ahí, controlar que no vuelva a aparecer la toxoplasmosis, tomando determinados medicamentos.

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