Qué son los sulfatos y por qué son malos para el pelo

La primera premisa para encontrar un champú, debe ser dar con uno adecuado a nuestro pelo. A partir de ahí, buscar lo mejor de lo mejor. Y entre lo mejor, al menos para tu cabello, están los champús sin sulfatos. ¿No has oído hablar de ellos nunca? En tal caso, te contamos qué son los […]
World Health Design

La primera premisa para encontrar un champú, debe ser dar con uno adecuado a nuestro pelo. A partir de ahí, buscar lo mejor de lo mejor. Y entre lo mejor, al menos para tu cabello, están los champús sin sulfatos. ¿No has oído hablar de ellos nunca? En tal caso, te contamos qué son los sulfatos y por qué son malos para tu pelo. Una vez tengas la información, eres tú quien decide.

Qué son los sulfatos

Hablar de sulfatos, para la mayoría de la gente, es hablar de químicos. Y lo cierto es que no van desencaminados. Exponer qué son los sulfatos pasa por definirlos, químicamente, como un átomo de azufre y cuatro de oxígeno.

Obviamente, estamos hablando de sus aplicaciones al cabello y todo cambia. Ahora, los sulfatos, ya sea en champú, ya sea en probetas, siempre serán productos químicos.

En el caso de los champús con sulfatos, hablamos de una combinación de sales y ácidos grasos. Una mezcla que, a pesar de estar presente en nueve de cada 10 champús comercializados, hace más daño al pelo de lo que cabría esperar. ¿Y cómo se puede permitir que un elemento tan dañino se comercialice de forma masiva? Fácil: es barato y está aceptado por los consumidores, en su mayoría por desconocimiento.

Precisamente para dar luz a este desconocimiento, te contamos qué son los sulfatos.

ANUNCIO

Los sulfatos, básicamente, son los agentes químicos que generan espuma en el champú, al contacto con el agua. Además de espuma, dejan el pelo limpio pero con matices. Muchos matices. Y cuando hablamos de matices, hablamos de una cantidad inmensa de problemas que generan al cabello. No es de extrañar cuando estos mismos sulfatos también se usan como base para detergentes o lavavajillas.

A saber: picores, irritación, sequedad, reacciones alérgicas y muchas más afecciones, repetimos, de la mano de los champús convencionales que encuentras en cualquier tienda. Y lo preocupantes es que la limpieza que proporcionan cada vez es menos prolongada en el tiempo, lo que demanda más lavados. Y claro, a más lavados, más daño al cabello.

ANUNCIO

Al final, un detergente como el sulfato resulta excesivo para el cuero cabelludo. Aunque no lo parezca, una de las zonas más sensibles del cuerpo humano. Si a esto le sumamos que nos lavamos el pelo con asiduidad, es incontable el daño que estamos haciendo a la zona.

Por cierto, la espuma no es sinónimo de limpieza. Los champús sin sulfatos, por lo general, no generan espuma. Y a pesar de ello, limpian en profundidad todo el cuero cabelludo.

¿Cómo saber si un champú lleva sulfatos?

Ahora que sabes qué son los sulfatos, te contamos cómo saber si un champú lleva sulfatos. Una cuestión que es más sencilla de resolver de lo que podría parecer. De hecho, tienes dos formas principales de saber si un champú lleva sulfatos:

  • Etiqueta delantera – Siendo menos de un 10% en el mercado, los fabricantes de champús sin sulfatos hacen todo lo posible por hacerse ver. Así, en la etiqueta delantera, por lo general, verás una leyenda bien grande. ‘Sin sulfatos‘ o ‘Sulphate Free‘. De hecho, es posible que veas también que no contiene parabenos, siliconas, conservantes, colorantes u otros agentes químicos.
  • Etiqueta trasera – Si la etiqueta delantera no te saca de dudas, mira la trasera. En concreto, la formulación. En un champú, los ingredientes están ordenados de mayor a menor cantidad en su fabricación. Así, el agua estará en primer lugar (75-90%) y, en segundo, te aparecerá, casi siempre, un sulfato (10-25%). Perfumes, conservantes y otros elementos químicos completan la formulación. No te será complicado dar con ello

Tipos de sulfatos

¿Y cómo sabremos qué es un sulfato? Tan sencillo como que llevará la palabra sulfato en el nombre, o la terminación –sulphate. No obstante, los tipos de sulfatos más habituales en los champús convencionales son tres:

  • Lauril Sulfato de Sodio (SLS) – Es el más común del mercado y uno de los más agresivos. Produce sequedad en el cuero cabelludo pero también irritación en la piel, pues puede penetrar en los poros y generar problemas serios en la dermis.
  • Laureth Sulfato de Sodio (SLES) – Es la versión light del SLS. Un sulfato menos agresivo con el cabello, que se usa para champús recomendados para pieles y cabellos sensibles. A pesar de ello, no deja de ser un químico y genera los mismos problemas que el SLS.
  • Lauril Sulfato de Amonio (ALS) – Uno de los sulfatos con mayor poder limpiador y quitagrasas. Garantiza un pelo limpio, pero también te garantiza una vajilla reluciente. Y es que el ALS, en combinación con el SLS, es la base de numerosos detergentes para lavavajillas.

Si vas a dar el salto a los champús sin sulfatos, mucho cuidado. Verás más de un producto que se anuncia sin sulfatos pero luego, en los ingredientes, sí que aparecen. Siempre debes comprobar la formulación, antes de dar el paso de comprar un champú sin sulfatos.

ANUNCIO

Por qué los sulfatos son malos para el pelo

Aunque ya te hemos dado varias pinceladas, te contamos por qué los sulfatos son malos para el pelo. Y los datos que te ofrecemos están basados en estudios e investigaciones de universidades, expertos y las propias marcas fabricantes.

Sí, los mismos fabricantes que venden champús con sulfatos, investigan alternativas sin sulfatos. Son conscientes de que los sulfatos son malos para el pelo, de ahí que haya tanta publicidad de higiene capilar. No obstante, ahora sabrás por qué los sulfatos son malos para el pelo:

  • Caída del pelo – Curiosamente, uno de los mayores miedos de hombres y mujeres, es la caída del cabello. Y resulta que el champú que usamos a diario la mayoría, provoca esta caída de pelo. Lo hace porque los elementos químicos del sulfato se depositan en el folículo piloso y acaban por obstruirlo. Y no, el propio champú con sulfatos no recoge todos los elementos que el sulfato deja en el cuero cabelludo.
  • Sequedad y caspa – El champú sin sulfato elimina la humedad del pelo, sus aceites naturales y sus defensas. Así, en poco tiempo notaremos que está seco y sin vida. Esa sequedad, por lo general, suele derivar en la antiestética caspa.

  • Pelo graso – Curiosamente, los champús sin sulfatos eliminan la grasa natural del cabello, el sebo, pero la sustituyen por las grasas químicas propias. La diferencia es que esta grasa da aspecto de sucio y churretoso.
  • Irritación – Los agentes químicos del sulfato, no sólo pueden provocar irritaciones en el cuero cabelludo, también en la piel. Como hemos comentado, estos tienen capacidad para entrar en el organismo, a través de los folículos o los poros. Si lo hacen, incluso pueden provocar reacciones alérgicas severas. También problemas hepáticos, pues es el hígado quien debería expulsar estos sulfatos, demasiado abrasivos para su habitual trabajo.

Y ahora que tienes la información, eres tú quien decide qué hacer con su pelo.

También te puede interesar