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Patatas fritas: cómo hacerlas más saludables

¿A quién no le apetecen unas buenas patatas fritas? Crujientes, con su adecuado punto de sal, solas o acompañadas con nuestra salsa mayonesa favorita o barbacoa, son el acompañamiento ideal para infinidad de platos y recetas, preferiblemente con carne o pescado. Pero su elevado aporte calórico y de grasas saturadas hacen que no sean tan adecuadas para consumir diariamente, sino solo de forma ocasional. Entonces, ¿cómo podemos preparar unas patatas fritas saludables?, ¿Es posible conseguirlo?.

Patatas fritas más saludables

No hay duda que las patatas fritas son una auténtica delicia, especialmente si las hemos cocinado de forma correcta. Y es que aunque no existe un decálogo útil a la hora de prepararlas, la realidad es que sí podemos identificar cómo debería ser la patata frita perfecta: crujiente por fuera y suave por dentro, con el punto adecuado de sal. Si están bien hechas, no es necesario añadir nada más, aunque es cierto que un poco de hierbas aromáticas y otras especias les queda fenomenal.

Sobre su origen, y aunque su término internacional sea ‘french fries’, la realidad es que la fritura en sí misma no proviene de Francia. De acuerdo a los historiadores, las patatas ya se freían en Bélgica a finales del siglo XVII, de donde parece ser que proviene esta forma de cocinar las patatas.

Según la tradición belga local, los aldeanos pobres belgas a menudo consumían pequeños peces fritos que capturaban en el río. Durante los meses de invierno, el río se congelaba, por lo que la pesca era imposible. Debido a ello, tras la introducción de la patata, los aldeanos se dirigieron a la planta desde la raíz, cortándola y friéndola de la misma manera en que preparaban el pescado. Y, así, nacieron las primeras patatas fritas de la historia. Hasta nuestros días.

Luego, más tarde, parece que los soldados estadounidenses estacionados en Bélgica durante la Primera Guerra Mundial empezaron a descubrirlas, de forma que como el idioma oficial del ejército belga era el francés, los soldados llamaron a las patatas fritas bajo el término de ‘french fries’. Así, el nombre se mantuvo durante décadas, terminando por dar crédito al país en realidad equivocado.

Sea como fuere, no hay duda que las patatas fritas son uno de los platos más populares y consumidos del mundo. Y, cuando se trata de mojar, a menudo podemos encontrarlas cubiertas con salsa de tomate, mayonesa o vinagre. Sin embargo, todo depende del gusto personal de cada cual.

En Bélgica, por ejemplo, muchos ciudadanos prefieren comer patatas fritas con mejillones cocidos (sí, con mejillones), o bien con un huevo frito encima. Mientras que, en el Reino Unido, es famoso su ‘fish and chips’, o lo que es lo mismo, sus patatas fritas con pescado. En Francia son siempre servidas acompañadas con un bistec de ternera, y los canadienses sorprenden con su ‘poutine’, una especie de plato de patatas fritas y queso. Y en Oriente Medio las papas fritas son envueltas en un pan de pita y acompañadas con pollo.

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2 recetas deliciosas para hacer patatas fritas saludables

1. Receta de patatas fritas al horno

Esta primera receta de papas fritas más saludables que te proponemos destacan porque poseen un contenido calórico más bajo, al ser elaboradas al horno en lugar de fritas en la sartén.

  • Ingredientes: 450 gramos de patatas ideales para freír, 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, 1/4 cucharadita de sal.
  • Preparación: En primer lugar precalienta el horno a 230 ºC. Cubre una bandeja grande de horno con papel para horno, y añade aceite de oliva por encima (con la ayuda de un spray de cocina te será más sencillo). Pela las patatas, lávalas y córtalas en rodajas muy finas. En un tazón grande mezcla las rodajas de patatas con el aceite de oliva y la sal, cubriéndolas de forma uniforme. Extiende ahora las rodajas de papa por la bandeja, formando una sola capa. Colócalas en el horno y hornéalas entre 20 a 25 minutos, o hasta que las papas se vean crujientes y tengan un color dorado claro. Retira del horno y déjalas que se enfríen un poco antes de comerlas.
Patatas fritas al horno

2. Receta de patatas fritas al microondas

A diferencia de la receta anterior, en esta ocasión te proponemos una receta diferente, elaborándolas en esta ocasión al microondas.

  • Ingredientes: Patatas al gusto, sal, romero, ajo en polvo y pimienta negra.
  • Preparación: Lava las patatas, y sin retirar la piel, córtalas lo más finamente posible con la ayuda de un cuchillo o una mandolina. Pon las rodajas en un tazón con agua fría y enjuágalas bien varias veces, hasta que el agua esté clara (de esta forma conseguiremos eliminar el almidón). Seca las rodajas de patatas con la ayuda de una servilleta. Colócalas en un plato grande, evitando que se superpongan entre sí, espolvorea con sal y otras especias al gusto. Calienta en el microondas a la potencia máxima durante  3 minutos. Luego dale la vuelta a las patatas y vuelve a colocarlas en el microondas, a la máxima potencia, durante otros 2 minutos más. Estarán listas cuando queden doradas. Finalmente, pasa las patatas fritas caseras a un tazón y deja que se enfríen. Se quedarán aún más crujientes cuando se enfríen del todo.

Como vemos, preparar nuestras patatas fritas es en realidad más sencillo, sobre todo si queremos que sean saludables. ¿Te animas a prepararlas?.

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