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Dietas: porque se fracasa y claves para no hacerlo

Las dietas para perder peso son variadas y aunque podemos elegir la que sea más indicada para nosotros, esto no quiere decir que vayamos a adelgazar de manera fácil. De hecho, muchas son las personas que acaban fracasando con su dieta debido a que supone un auténtico esfuerzo y no solo en lo que implica cambiar de hábitos alimenticios. Os hablamos entonces de las Dietas: porque se fracasa y claves para no hacerlo.

Dietas porque se fracasa claves para no hacerlo

Dietas: porque se fracasa y claves para no hacerlo

Al comenzar un programa de pérdida de peso, la motivación suele ser muy alta. Esperamos perder peso rápidamente, continuar y luego poder volver al ritmo de vida anterior. Sin embargo, a menudo, las dietas requieren sacrificios en términos económicos (visitas de control y compra de alimentos), temporales (preparación de alimentos) y personales (seguir la dieta) que en muchos casos las personas no están dispuestas a hacer por períodos de tiempo muy largos.

Dietas porque fracasa claves para no hacerlo

Durante las primeras semanas, la pérdida de peso suele ser bastante alta y esto motiva a las personas a comprometerse y seguir adelante. Sin embargo, durante las siguientes semanas, cuando se reduce la pérdida de peso y aumentan los esfuerzos para resistir la tentación, la motivación inicial puede reducirse y la persona puede ceder al impulso de volver al estilo de comida anterior fracasando una y otra vez cada vez que se propone hacer una dieta.

En otros casos, las personas logran llegar al final del proceso de pérdida de peso, pero luego no siguen la dieta de mantenimiento y regresan al estilo de dieta anterior. Esto puede conducir a un aumento de peso igual o mayor que el peso inicial y afectar en gran medida la autoestima. Los sentimientos de insuficiencia, fracaso y tristeza pueden estar asociados con el aumento de peso y hacer que se comience una dieta nueva, que sea incluso más difícil, pero que a la larga nos haga fracasar de nuevo.

Por otro lado, muchas dietas prometen una pérdida de peso pero nunca hablan del esfuerzo que supone seguirlas. Esta desinformación al iniciar la dieta puede llevarnos también al fracaso.

El odiado efecto yo-yo

No podemos olvidar tampoco la relación que existe entre el fracaso a la hora de hacer una dieta con el llamado «efecto yo-yo» o «efecto rebote».

La alternancia entre períodos de alimentación controlada, en los cuales ocurre la pérdida de peso, y períodos de aumento en el peso corporal da lugar al llamado efecto Yo-Yo. Esta es una condición muy común que puede tener serias consecuencias para la salud física y psicológica. Desde un punto de vista físico, los cambios drásticos en el peso corporal pueden conducir a problemas de diferente naturaleza, mientras que desde el punto de vista psicológico, la dificultad para mantener un peso estable y la aparición de estrías pueden socavar significativamente la autoestima de la persona.

Claves para no fracasar al hacer una dieta

Cuando se decide entrar en un proceso de pérdida de peso, primero debes contactar a un médico especializado en nutrición o dietología. La pérdida de peso, de hecho, debe ser gradual, conduciendo a una reducción progresiva de la grasa corporal y el exceso de líquidos, al tiempo que consigues un estilo dietético equilibrado capaz de cubrir las necesidades de energía de la persona y una ingesta correcta de proteínas.

Las dietas que se encuentran en revistas o en internet pueden tener serias consecuencias para la persona. En primer lugar, porque cada dieta debe personalizarse en función de las necesidades individuales, mientras que las dietas en revistas suelen ser «estándar» y pueden no proporcionar la ingesta calórica adecuada o no tener en cuenta ninguna patología.

En segundo lugar, las dietas milagrosas que prometen resultados notables en poco tiempo generalmente actúan sobre líquidos, ofreciendo la ilusión de una pérdida de peso que no involucra los tejidos adiposos. La ruta de la dieta debe combinarse con la actividad física, que mejora la apariencia física y el estado de salud psicofísica en general.

Cambiar el estilo de vida tras hacer dieta

Sin embargo, el cambio más importante es el relacionado con el estilo de vida en general. No es posible pensar en mantener un peso corporal adecuado si, una vez que finaliza la dieta, uno vuelve al estilo de vida anterior. Por lo tanto, lo que se debe cambiar es principalmente la forma de concebir la nutrición y la actividad física.

Sin embargo, este tipo de cambio a menudo requiere un cambio en la forma de pensar y, por lo tanto, puede ser difícil. El asesoramiento psicológico puede ser útil para ayudar a las personas que hacen dieta a cambiar su forma de pensar acerca de los alimentos y al mismo tiempo ofrecer apoyo para mantener la motivación constante durante todo el proceso de pérdida de peso. De hecho incluso será bueno tener a un psicólogo al lado una vez hemos acabado la dieta y queremos mantener el peso al que hemos llegado.

Dietas claves para no hacerlo

El método de adelgazamiento «psicológico» para tener éxito en la dieta

Existen algunas técnicas muy efectivas que pueden garantizar una mayor estabilidad de los resultados logrados a través de la dieta. Uno de los métodos más utilizados es el método «Beck», ideado por Judith S. Beck. El propósito de este método es fomentar una mayor conciencia de las señales que provienen de nuestro cuerpo, aprender a distinguir los antojos de comida del hambre, aumentar la capacidad de resistir la tentación, mantener la motivación constante y comprometerse a emprender un estilo de vida saludable.

Por lo tanto, el objetivo final es ayudar a las personas con sobrepeso a pensar como personas delgadas. Es, como se dijo anteriormente, un paso fundamental (y quizás también el paso más difícil) para poder perder peso y mantenerse delgado. La forma de pensar sobre los alimentos y la dieta puede influir en el comportamiento y la forma en que nos sentimos.

¿Cómo funciona el método Beck?

El método Beck es un programa de 6 semanas. Cada semana vamos al psicólogo para una consulta, durante la cual se discuten los resultados alcanzados, se abordan los posibles problemas y se asignan los ejercicios que se realizarán durante la semana siguiente. Cada semana se caracteriza por una serie de ejercicios a realizar diariamente que ayudan a las personas a mantener la motivación y luchar contra los pensamientos que pueden dificultar el éxito de la dieta.

Durante las primeras dos semanas, se le asignan al paciente tareas que pueden ayudarlo a prepararse para la dieta. Esto significa que es posible consultar al psicólogo incluso antes de comenzar el proceso de pérdida de peso real. De hecho, la dieta real debe comenzar dentro de la tercera semana. Durante la cuarta y quinta semana, se aprende a luchar contra los pensamientos de sabotaje y a gestionar eventos inesperados. La última semana, en cambio, se centra en aumentar la autoestima y perfeccionar las habilidades adquiridas.

Quizás esta sea una de las claves para poder lograr no fracasar cuando se hace dieta, pero no decimos que el método Beck sea el «sumum» del éxito. Tan solo debemos asumir que hacer una dieta es duro y que para mantener el peso, un factor importante es la psicología así como nuestra motivación.

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